FILOSOFÍA COSMOLÓGICA (presocráticos)

Preocupación por el tema del arché (VI-V a. C.)

El término griego arché (o arjé) se traduce al castellano como principio.
El elemento del que se componen todas las cosas. Como habitualmente se señala, los presocráticos concebían el arché al menos con las siguientes características:
  • Principio temporal: realidad situada en el principio de los tiempos, a partir de la cual se generó todo lo existente
  • Constitutivo último de lo real: elemento que se encuentra en todas las cosas, por tanto común a todas ellas. Es constitutivo “último” porque no se encuentra en la “superficie” de las cosas, en lo visible o experimentable por los sentido;
  • Elemento que determina el ser propio de cada ente: las características y procesos a los que está sometido todo objeto están determinadas por el principio del cual está compuesto.
Parménides (540-450 a. C.): funda la ONTOLOGÍA: como la ciencia del ente en tanto que ente. Ente es todo aquello que tiene ser; del mismo modo que llamamos estudiante a todo persona que estudia, o amante al que ama, ente es el término que podemos utilizar para referirnos a las cosas en la medida en que éstas poseen ser. Desde este punto de vista las piedras, los animales, las personas, etc.
La filosofía de Parménides se recoge en un largo poema. El Ser de Parménides es la realidad, y lo concibe como algo corpóreo, limitado, compacto, inengendrado e imperecedero, sin posibilidad de cambios ni movimientos.
Parménides intentó acabar con la filosofía de sus predecesores al negar el vacío, el tiempo y la pluralidad. Parménides distingue entre verdad y opinión y da prioridad a la razón por encima de las apariencias sensibles y engañosas. Piensa que el Ser no puede se percibido por los sentidos.

Etapas de la filosofía griega

I. FILOSOFÍA COSMOLÓGICA (presocráticos): preocupación por el tema del arché (VI-V a. C.)

A. FILÓSOFOS MONISTAS:
1. Filósofos de Mileto:
a) Tales (586 a. C.): AGUA;
b) Anaximandro (610-547): APEIRÓN;
c) Anaxímenes (586-528 a. C.): AIRE

2. Escuela de Éfeso: Heráclito (504 a. C.): fuego, reivindicación del devenir

3. Escuela de Elea:
a) Jenófanes de Colofón (530 a. C.):
b) Parménides (540-450 a. C.): defensa del ser como inmutable y eterno
c) Zenón de Elea (450 a. C.):

B. FILÓSOFOS PLURALISTAS:
1. Pitagorismo antiguo: los números Pitágoras (530 a. C.);
2. Empédocles: (450 a.C.): AGUA, AIRE, TIERRA Y FUEGO; AMOR Y ODIO;
3. Anaxágoras (499-428 a. C.): homeomerías; Noûs


4. Escuela atomista: los átomos; mecanicismo;
a) Leucipo (440 a.C.)
b) Demócrito (460-370 a. C.)

II. FILOSOFÍA ANTROPOLÓGICA: el hombre como preocupación básica (V a. C.)

A. Movimiento sofista: escepticismo y relativismo
1. Protágoras de Abdera (485-410 a. C.)
2. Gorgias de Leontini (485-380 a. C.)

B. Sócrates (469-399 a. C.): intelectualismo moral y objetivismo

III. FILOSOFÍA GLOBALIZADORA Y SISTEMÁTICA:

A. Platón (427-347 a. C.): las Ideas y el conocimiento objetivo
B. Aristóteles (384-322 a. C.): la Physis; eudemonismo

IV. FILOSOFÍA HELENÍSTICA: preocupación por los temas morales, búsqueda de la manera de ser feliz (finales del siglo IV al siglo II a. C.)
A. Estoicismo: la virtud como bien supremo; la apatía Zenón de Citio (341-261 a. C.);
B. Epicureísmo: hedonismo Epicuro de Samos (341-270 a. C.); C. Escepticismo: escepticismo Pirrón de Elis (365-275 a. C.)

El nacimiento de la Filosofía

¿Qué es filosofar?

Filosofar es buscar la sabiduría por medio de un esfuerzo consistente de reflexión. Nadie puede filosofar y disfrutar de una vida incompatible con ello. La sabiduría es el conocimiento de los primeros principios y de las primeras causas: conocemos las cosas no como un recuerdo de detalles, sino a través de principios generales. (Etienne Gilson)
Los griegos descubren el carácter ordenado, legal y racional del mundo, y en el hombre un instrumento que ha de servir tanto para el conocimiento como para la vida práctica (moral y política): la razón.
"No a mí, sino habiendo escuchado al logos, es sabio decir junto a él que todo es uno. “ (Heráclito, 544-484 aC)

Desde la muerte de Alejandro a la repartición definitiva de su Imperio (323-301)

A la muerte de Alejandro sobrevino una primera repartición de su Imperio, y los regentes por él nombrados quedan como gobernantes “de facto” en sus respectivas regiones, y tuvieron que emprender, ya aislados o ya en alianzas variables, la lucha contra otros pretendientes que alguna vez los derrocaron.
  • Macedonia y Grecia, bajo Casandro, cuyo reinado durará, a través de los sucesores, hasta que, en 146 a.C., Grecia pase a ser provincia romana
  • Siria, bajo Seleuco, que funda la monarquía seléucida, y que será provincia romana en 64 a.C.
  • Tracia, bajo Lisímaco, Estado que se unirá primero a Siria y luego a Macedonia, se convertirá en protectorado romano y al fin en provincia romana (64 a.C.).
  • Egipto, bajo Tolomeo, hijo de Lago, que funda la dinastía de los Lágidas. Alejandría será el centro cultural que herede la tradición de la Grecia clásica, durante toda la llamada época helenística o alejandrina.
  • Los Lágidas reinarán hasta el año 30 a.C., en que Egipto pasa a ser provincia romana.

El Imperio de Alejandro Magno (336-323)

Carácter y obra de Alejandro

En cuanto a sus dotes de general, imposible regatearle los méritos que latradición le atribuye. Sus grandes victorias lo revelan como un consumado maestro en la táctica, y la organización que hacía posibles tales victorias prueba su dominio de la estrategia.

Respecto a sus dotes de estadista es menos fácil juzgarlo. Era un gran conquistador, pero tal vez no acertaba a consolidar sus conquistas.

Le corresponde el mérito de haber abierto para el Occidente las puertas del oriente y haber franqueado el camino al ensanche de la civilización griega. Y aunque la unidad de su imperio se derrumbó en un instante, las ciudades que fundó perduraron como avanzadas del helenismo, manteniendo vivas las influencias griegas y la lengua griega hasta los confines del mundo.

Su concepción de la “homonoia” o unidad fundamental de la raza humana, a la que quiso agrupar en un Estado universal, es una concepción de inmensa trascendencia. Supera la visión política de su maestro Aristóteles. Seduce a los filósofos estoicos. Prepara el Cristianismo.

Anécdotas y Curiosidades de Roma Antigua

Para los romanos el muérdago era un símbolo de la paz. Por eso se usa en Navidad

- Tras la poda (puta), con las ramas de los árboles, las mujeres que deseaban quedarse embarazadas eran azotadas ritualmente, las sacerdotisas ejercían la prostitución sagrada en honor a la diosa. Con el paso del tiempo el nombre de la diosa paso a denominar a al mujer que ejercía la prostitución.

- La prostitución era considerada como un bien social.

- El verbo fornicar proviene de la denominada fornices, que eran las celdas donde las prostitutas recibían a sus clientes.

- El Leno era el encargado de mantener el orden y cobraba una comisión del servicio de la prostituta.

- Para los romanos había tres tipos de prostituta: la prostituta (que esta dispuesta) era la que entregaba su cuerpo a quien ella quería. La pala (sin elección) aceptaba a cualquiera que pudiera pagar el precio demandado y la meretrix ( la que gana) era la que se ganaba la vida por si misma.

- Cada prostituta a la entrada de su celda tenia un dibujo con el que hacia referencia a su especialidad o trabajo a realizar.

- Las prostitutas consideraban la felación (fellatio) como el vicio más repugnante, que un cliente podría solicitar. Era el servicio más caro y se supone que era por la falta de higiene de algunos clientes.

- Las prostitutas y mujeres de costumbres licenciosas, eran obligadas a vestir con una túnica corta y oscura para diferenciarlas del resto de mujeres.

- Las malas lenguas decían que Mesalina tenia una celda alquilada a su nombre y ejercía la prostitución para saciar su apetito sexual bajo el seudónimo de Lycisca; al acabar la jornada pagaba su comisión al Leno y se iba a palacio. Comentan que por una apuesta con otra prostituta se trabajo en una jornada a una centuria.

- Las statio cunnulingiorum, eran los lugares donde los protitutos se ofrecían para practicar sexo oral a sus clientas.

- Las mujeres romanas, para evitar quedarse embarazadas, buscaban amantes espadones, es decir, castrados en edad adulta y que no tenían por tanto rasgos de eunuco.

- La menta era considerada como un gran afrodisíaco. En tiempo de guerra se prohibió su cultivo y las infusiones de esta planta , para no debilitar a los soldados.

- Se comenta que donde había un campamento romano o si estaban acampados por cierto tiempo, no tardaba mucho en aparecer un prostíbulo para contentar a la tropa.

- No existía una palabra para definir la homosexualidad, solo se preguntaba si se prefería una mujer o un hombre.

- La mujer pasaba del poder paterno al del marido, y si se quedaba viuda al de su hijo mayor.

- El peor crimen que podía cometer una mujer era el adulterio, el paterfamilias (cabeza de familia), podía repudiarla si la sorprendía cometiendo adulterio y hacerla ejecutar tras un juicio ante el tribunal familiar.

- Las mujeres liberta o esclavas que no pertenecían a ningún grupo religioso, disponían de su cuerpo libremente.

- Las mujeres y en especial las matronas pagaban sumas desorbitadas por pasar la noche con un gladiador o atleta musculoso, e incluso algunas ponían como condición que no se lavaran después de la lucha o la competición.



Como luchaban las legiones romanas

Video de Roma Antigua

Conflicto patricio- plebeyo (494-287 a.C.)

El conflicto patricio plebeyo marca un hito importante en la Historia de la República romana al conseguir la plebe el reconocimiento a su peso importante dentro de los condicionantes pre imperiales que se estaban produciendo.

En resumen es una sucesión de conflictos entre patricios y plebeyos que dio lugar a profundos cambios políticos e institucionales en Roma.

  • Patriciado: familias que a lo largo de la etapa monárquica habían monopolizado el poder en Roma. Participaban en el Senado, poseían la mayor parte de las tierras, dominaban en el ejército y controlaban las asambleas centuriadas. Con el paso de la monarquía a la república, su preponderancia se hizo mayor.

  • Plebe: resto de la población no patricia. Grupo heterogéneo desde el punto de vista económico, ya que englobaba desde gente muy pobre a individuos ricos. El enfrentamiento de los plebeyos con el patriciado romano hizo que estos se configuraran como un estamento social y un grupo político reivindicativo desde el siglo V a.C.

Consecuencias de la expansión romana


Consecuencias políticas, sociales y económicas

  • Políticas

El senado aumentó en prestigio y poder, gracias a la expansión romana durante la segunda mitad de la república. Las asambleas populares, sin embargo se desprestigiaron y perdieron poder al ser fácilmente manipulables, influyendo los senadores en las votaciones. Los nobles senadores se convierten en una oligarquía cerrada con alianzas familiares, habiendo cada vez menos “hombres nuevos” en las magistraturas. Se realizaba mucho la adopción de hijos, con un carácter político muy evidente. Todo ello llevó a cabo la crisis republicana.

  • Sociales

La llegada de los botines de guerra y sus riquezas, así como el rendimiento de explotación de las provincias, llegaron a Roma 3.000tn de plata, trabajando 40.000 obreros al día en Cartagena, con una producción de 25.000 denarios al día.
Ese dinero enriqueció sobretodo a los ricos, por lo que las diferencias sociales aumentaron. La asimilación de los reinos Helenísticos, influyó en Roma las prácticas económicas de estos reinos evolucionados, pasando de un estado agrícola a una producción capitalista.

  • Económicas

La VILLÆ fue le centro agrario de explotación, por medio racionales, buscando la máxima rentabilidad. Se produjo un aumento de los latifundios. Tras la segunda guerra púnica, muchos pequeños agricultores se arruinaron, al haber muchas confiscaciones a las ciudades traidoras que trataron de recobrar su libertad.
El cereal llegará de Sicilia y de Egipto, decayendo el cereal romano. La mano de obra era fundamentalmente esclava o jornaleros libres. Los dueños de las minas solían ser Nobles absentista, dedicado a la política, siendo un esclavo de confianza el que se dedicaba realmente la explotación de la finca (capataz)


Roma comenzó su historia como una aldea más entre las otras muchas de pastores y campesinos que se repartían las colinas y minúsculos valles de la zona.
Los primeros habitantes fueron posiblemente un conglomerado de gentes de distinta procedencia que vivían al margen del desarrollo económico y cultural de sus prósperos vecinos, es decir, los etruscos al Norte y los sabinos y los latinos al Sur.
Los arqueólogos descubrieron los restos de un primitivo poblado correspondiente al siglo VIII a. C. en el Palatino, con sus enterramientos a los pies. A partir del núcleo original, la población debió de irse extendiendo por las laderas de las colinas próximas y, un siglo después, por el valle que había entre ellas.
Si hemos de creer a Livio, ya entonces Roma era algo muy especial, pues sus míticos fundadores tenían algo de divino; pero el propio escritor también confiesa que le parece lógico que los pueblos rodeen sus orígenes con leyendas y patrañas.
Los orígenes remotos de la ciudad de Roma, se pierden en la leyenda; siendo seguramente anteriores al año (753 a.C) en que ulteriormente las autoridades romanas fecharon su fundación. Del mismo modo, siendo improbable que su fundación haya surgido de una acción explícita y deliberada, las tradiciones romanas posteriores adornaron su surgimiento con diversas leyendas, recogidas especialmente por el historiador romano Tito Livio, que vinculan el origen de Roma a un linaje de dioses y héroes. La mayoría se inclinaba a pensar que en una de las fuertes discusiones mantenidas por los dos hermanos, Rómulo mató a Remo en un acceso de ira, y, arrepintiéndose en el acto, decidió llamar a la ciudad Roma. Según la tradición, Roma se fundó el día 11 antes de las calendas de mayo, sería el 21 de abril de 753 a. C, correspondiente al año tercero de la sexta Olimpíada.
Finalmente, Rómulo construyó refugios en el monte Capitolino para esclavos y criminales fugados y llevó a cabo el rapto de las sabinas, mujeres de otra tribu que habitaba las orillas del Tíber; este rapto fue con el objeto que los hombres que se le habían unido tuvieran sus esposas. Después de algunas batallas entre ellos, las sabinas le declararon su rey. Rómulo habría sido el primer Rey de Roma y dice la leyenda que fue llevado a los cielos por su padre Marte, siendo venerado como dios con el nombre de Quirino.
A continuación se presentan dos versiones de la leyenda, con más o menos extensión y detalles:
1era versión: Al comienzo un hijo del héroe troyano Eneas (hijo de Venus, la diosa de la atracción y de Anquises, un pastor), Ascanio, fundó sobre la orilla derecha del río Tíber la ciudad de Alba Longa, ciudad latina sobre la cual reinaron sus numerosos descendientes, hasta llegar a Numitor y su hermano Amulio. Este último destronó a Numitor; y, para evitar que tuviera descendencia que pudiera disputarle el trono, condenó a su hija Rea Silvia a permanecer virgen como vestal, sacerdotisa de la diosa Vesta.
Sin embargo, Marte, el dios de la guerra, engendró en Rea Silvia a los mellizos Rómulo y Remo. Por este motivo, al nacer los mellizos, fueron arrojados al Tíber dentro de una canasta, la cual encalló en la zona de las siete colinas situadas cerca de la desembocadura en el mar. Fueron recogidos por una loba llamada Luperca que se acercó a beber, y que los amamantó en su guarida del Monte Palatino, hasta que fueron hallados y rescatados por un pastor cuya mujer los crió. Cuando fueron mayores, los mellizos restituyeron a Numitor en el trono de Alba Longa, y decidieron fundar, como colonia de Alba Longa, una ciudad en la ribera derecha del Tíber, en donde habían sido amamantados por la loba, y ser sus reyes.
Cerca de la desembocadura del Tíber existían las siete colinas: los montes Capitolio, Quirinal, Viminal, Aventino, Palatino, Esquilino y Celio. Rómulo y Remo discutieron acerca del lugar donde fundar la ciudad; y resolvieron la cuestión consultando el vuelo de las aves, a la usanza etrusca. Mientras sobre el Palatino Rómulo divisó doce buitres volando, su hermano en otra de las colinas sólo vio seis. Entonces, Rómulo, con un arado trazó un recuadro en lo alto del monte Palatino, delimitando la nueva ciudad, y juró que mataría a quien lo traspasara. Despechado, su hermano Remo no obedeció y cruzó despectivamente la línea, ante lo cual su hermano le dio muerte, quedando entonces como el único y primer Rey de Roma. Según la versión de la historia oficial de Roma antigua, eso había ocurrido en el año 754 a. C. Como dato curioso, se dice que la loba (lupa)que amamantó a los hermanos Rómulo y Remo fue en verdad su madre adoptiva humana. El término lupa también era utilizado, en sentido despectivo, para señalar a las prostitutas de la época.
2da versión: Muchos años después de la desaparición de Eneas, reinaba en el trono de Alba Longa Numitor, el cual tenía varios hijos. Amulio, hermano de Numitor, decidió derrocarlo, y para que sus sobrinos no reclamaran el trono resolvió eliminarlos a todos, menos a la única hija, Rea Silvia. A ella la encerró en el templo de las vestales dedicado a la diosa Vesta para que se consagrara como sacerdotisa. Las sacerdotisas debían ser castas y puras y la que no cumplía con este precepto corrían el riesgo de ser enterradas vivas. Un día en que Rea Silvia estaba descansando junto a una fuente del bosque sagrado, pasó el dios Marte que, al verla tan hermosa, se enamoró perdidamente y la dejó encinta. Meses después nacieron dos gemelos: Rómulo y Remo.
Cuando Amulio se enteró, mandó arrojar a Rea Silvia al río Tiber y a los dos gemelos los colocaron en una canasta y dejaron que la corriente se los llevara lejos. El dios Tiberno, que vio lo que sucedía, tuvo piedad de Rea Silvia, la salvó y se casó con ella y le otorgó la inmortalidad. La canasta con los dos pequeños gemelos se deslizó sobre el río y, como este estaba muy crecido, debido a una inundación, en lugar de llegar al mar, quedó atascada en la orilla.
En ese lugar vivía una loba que al ver a los pequeños llorando de hambre, los amamantó. Los niños crecieron junto a la loba sanos y fuertes, pero su padre, el dios Marte, pronto comprendió que los gemelos necesitaban el calor humano para desarrollarse y los confió al cuidado de un pastor de nombre Fáustulo y de su esposa Laurencia. Ellos quedaron encantados, ya que no tenían hijos y les dieron por nombre Rómulo y Remo.
Los niños eran sanos, bellos y vigorosos, pero muy inquietos. Si bien colaboraban con sus padres adoptivos cuidando los rebaños, la monotonía los aburría rápidamente. Buscando darle nuevas emociones a sus vidas y divertirse, comenzaron a robarle a unos ladrones el fruto de sus pillajes. Muy pronto, otro grupo de jóvenes se asociaron a ellos conformando una banda. Los ladrones de la región estaban muy disgustados con la banda de los gemelos y cierto día en que estos estaban en plena fiesta dedicada al dios Pan, los atacaron por sorpresa, y, si bien la banda de los gemelos se defendió valerosamente, los bandoleros tomaron prisionero a Remo. Varios días después, llevaron a Remo ante Amulio, culpándole de saquear en las tierras de Numitor, a lo que Amulio, ahora que era el soberano y poco le importaba lo que le pasaba a Numitor, respondió: “Si los saqueos ocurrían en tierras de Numitor, que los castigase él”. Cuando los bandoleros llevaron a Remo ante Numitor, acusándolo de robar en sus tierras, éste, lejos de enojarse recordó las desgracias sufridas y pensó que esos gemelos podrían ser los hijos de su hija Rea Silvia, ya que la edad coincidía con la de sus nietos desaparecidos. Para despejar sus dudas dijo a los bandoleros: “Vayan a sus casas. Quiero interrogar a solas al acusado”. Los bandoleros obedecieron inmediatamente. Pronto llegaron Rómulo y Fáustulo, los cuales, al enterarse de lo ocurrido, corrieron a prestar ayuda a Remo.
Ante Numitor, Rómulo relató la historia de su vida; así, Numitor reconoció que eran sus legítimos nietos y los acogió con alegría. Rómulo y Remo, al ver que todos sus tormentos se debían al tirano Amulio, decidieron que su abuelo debería ser restituido en el trono que le pertenecía. Muy pronto armaron un pequeño ejército con el que atacaron por sorpresa el palacio de Amulio y lo mataron sin darle oportunidad de defenderse.
Rómulo y Remo se quedaron largo tiempo con su abuelo y luego decidieron fundar una nueva ciudad en el lugar donde fueron encontrados por la loba. Estaban indecisos sobre el lugar exacto y también sobre quién de los dos debería ser el monarca ya que consideraban que ambos valían por igual. Numitor les aconsejó estar atento a los presagios. Mientras tanto, Rómulo se instaló en la cima del Palatino, y Remo en la del Aventino.
Remo vio seis buitres volando sobre el lugar, e interpretó esto como la señal del lugar indicado, pero Rómulo vio doce buitres volando sobre el Palatino. Sin ninguna duda la colina del Palatino debía ser el lugar indicado para la fundación de la nueva ciudad, y él sería el monarca. Rómulo, rápidamente, tomó un arado y trazó los límites de la ciudad y comenzó a construir una muralla a su alrededor. Remo, despechado por no haber sido el elegido, se emborrachó y comenzó a burlarse de Rómulo: ¡Eres un ridículo!, le gritaba riendo. “Y tu muralla también. Mira como la salto, y la traspaso”. Rómulo se irritó tanto que no pudo contenerse, tomó una espada y cegado por la ira mató a Remo. Luego, gritó con toda su fuerza: “¡Esto mismo le ocurrirá a cualquiera que se atreva a saltar la muralla de mi ciudad!”. Pero Rómulo no estaba feliz por lo ocurrido, sino que en su desesperación por haber matado a su hermano gemelo hasta pensó en quitarse la vida. Pronto comprendió que no había nada que pudiera hacer y sepultó a su hermano con todos los honores en la cima del monte Aventino.
Más tarde tomó posesión de su nueva ciudad. En honor a su hermano la llamó Roma. Según la tradición, Roma se fundó el día 11 antes de las calendas de mayo, lo que es equivalente al 21 de abril de 753 a. C.
Se dice que Rómulo reinó durante treinta y tres años.
Apenas fundada Roma entró en conflicto con sus vecinos. Según la leyenda, el primer conflicto fue por conseguir mujeres, a las que raptaron durante unos juegos a los que invitaron a todos los pueblos comarcanos. Vencieron a todos, menos a los sabinos, pues la lucha terminó en un tratado de paz conseguido por las mujeres, las que no querían perder ni a sus padres y hermanos ni a sus esposos. De este tratado surgiría la unión de los dos pueblos. Roma se expandió y prosperó tanto que a Rómulo le concedieron el título de Padre de la Patria. Cuando llegó su hora final, el dios Marte le pidió a Júpiter un lugar entre los dioses, y, como Rómulo había hecho construir bellos templos dedicados a Júpiter, éste accedió sin poner obstáculos. Cuenta la leyenda, que un día en que Rómulo estaba en el Monte Palatino, Marte descendió del cielo en su carro con alas y se lo llevó volando. Júpiter, en ese momento desencadenó una fuerte tormenta cuyos truenos y rayos hicieron temblar a los presentes. Rómulo, antes de partir, había ordenado que construyeran un templo en el monte Quirinal en su memoria; y cuando Rómulo ascendió a los cielos le dieron el nombre de dios Quirino. Rómulo logró así un lugar entre los dioses, pero extrañaba a su esposa Hersila y pidió para ella el don de la inmortalidad. Los dioses le concedieron su petición y Hersila se transformó en la diosa Hora. Otras variantes de la leyenda indican que Rómulo, luego de guerrear contra varios pueblos vecinos, desapareció en medio de una tempestad. No obstante, en el foro romano tenían localizado en la Antigüedad el lugar exacto donde Rómulo habría sido abatido por un rayo. Según dice Tito Livio, algunos pensaron que los senadores, únicos testigos de su “ascensión divina”, descontentos con el gobierno de Rómulo, lo habrían asesinado en verdad y ocultado su cadáver. Así subió al trono, luego de un periodo de un año, Numa Pompilio, hombre insigne que habitaba entre los sabinos.

HISTORIA ROMA

Previo a la fundación de la ciudad, y también en forma contemporánea a ello, Italia estaba habitada por una serie de pueblos que habitaban la península de Norte a Sur. Los pueblos que habitaban en la península itálica eran los siguientes: los latinos, que ocupaban la llanura entre el río Tíber y los montes Albanos. Al Norte del Tíber se encontraban los etruscos; más arriba, el Tíber separaba a los umbros al Sur y los etruscos al Norte. Al Este y Sureste del Lacio se encontraba la cadena Apenina que sería el dominio de pastores nómadas emparentados entre sí: los sabinos, samnitas, marsos, volscos, campanos en Nápoles, ausones y oscos. Todavía más al sur, los lucanos y bruttios.
El origen de los pueblos que a su vez originaron a Roma, se puede rastrear mediante la lingüística, la cual clasifica a las lenguas indoeuropeas y las de otro origen. Entre las primeras se encuentra el latín, el véneto, etc. Se comprobó que las lenguas europeas y asiáticas tenían un cierto parentesco, y se tuvo la convicción durante mucho tiempo, de que el parentesco delataba un origen étnico común, la existencia de un pueblo indoeuropeo y de una cuna común de su civilización. Se creía que la unidad original de este pueblo experimentó una dislocación y que los grupos integrantes se fueron separando del conjunto, llevando en su emigración el dialecto hablado en su patria. Pero ya esta teoría está desechada. Las divergencias e interferencias se descubren en Italia siempre, por muy remota que sea la génesis de los pueblos portadores del indoeuropeo; es decir, a través de una lenta evolución étnica y cultural, durante la edad neolítica (4800-1800). Al parecer, según P. Bosch, los movimientos convergieron a partir, al menos, de dos centros: la región del río Danubio en el centro de Europa y la región del norte de Asia menor y parte del Cáucaso. Aproximadamente por entonces, según los lingüistas y los arqueólogos, el latín (introducido también por pueblos provenientes de la región danubiana) haría su aparición en Italia. Cada vez es mayor la resistencia frente a la hipótesis de una Italia pre y protohistórica que acogería en su territorio a masivos grupos étnicos con su original unidad, mantenida a lo largo de la emigración. Más bien se insiste sobre las condiciones de infiltración, dispersión y cruzamiento en que se realizaría la intervención de elementos extranjeros.

Roma, contemplada por quince fotógrafos españoles, es el objetivo de la exposición virtual que el Instituto Cervantes aloja en su web. Pero se trata de una Roma en concreto: la Roma de las huellas dejadas por la influencia española a lo largo de la historia: Tusculum, Villa Medici, Vía degli Spagnoli, etc. Buena excusa que nos permite, por una parte, acercarnos a la historia (literaria, artística, política, etc.) de esa presencia española; y por otra, poder contemplar, ---a través de quince distintos modos (fotográficos) de ver---, las gentes, plazas, calles, palacios, vías y mil rincones de Roma.

ROMA

Roma es una ciudad del sur de Europa, ubicada en la península Itálica. Capital de la República Italiana, es también la ciudad más populosa de la misma, cabeza (en italiano capoluogo) de la provincia del mismo nombre y de la región del Lacio. Su superficie es de 1.285 km².
Durante su larga historia ha sido la sede del Imperio romano.
Es el centro espiritual del catolicismo. Su centro histórico, donde se entremezclan restos de casi tres milenios, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En la zona oeste de la ciudad se encuentra el enclave de la Ciudad del Vaticano, un estado independiente y soberano, centro de la Iglesia Católica.
Roma está situada en el centro de la península itálica, en la región del Lacio, en ambas orillas del río Tíber, a unos 20 km de su desembocadura en el mar Tirreno, en el centro del mar Mediterráneo, fuente de sus riquezas. Su población es de 2.741.086 habitantes, que unidos a los de su área metropolitana se elevan a 4.330.000.
Su importancia histórica es enorme. Considerada una de las cunas de la civilización occidental, congrega cada año a millones de visitantes, atraídos por las ruinas de su antiguo esplendor y sus incalculables obras de arte.